Historia de tres historias
Hace algunos años, entre el 2008 y el
2009, soñé en una madrugada calurosa que dos muchachitas, una mulata y la otra
de pelo castaño claro y con la cara llena de pecas, vapuleaban en el patio de
una universidad a dos matones que intentaban llevarse por la fuerza a un
profesor. Ambas eran karatecas, lo sabía yo en el sueño, y pusieron fuera de
combate a esos gorilas armados en pocos segundos.
El sueño dio vueltas en mi
cabeza durante días, hasta que en un almuerzo con mi amiga, la ávida lectora
Lissette Rojas Berroa, ella escuchó la historia y me sugirió que podría ser el
comienzo de una novela. Fue suficiente para que mi imaginación comenzara a
darle forma a esa historia primera, pero fue en 2010, después de un viaje a la
Argentina, cuando comencé a trabajar en la primera historia.
Una periodista jovencita, menuda y
preciosa por dentro y por fuera, Mitri Jiménez, me dio permiso para convertirla
en personaje de la historia, la ocurrencia le pareció divertida, en febrero de
2011 terminé de escribir esa primera novela que titulé El paso de los lobos que la propia Lissette se encargó
de leer y corregir, sugirió algunos cambios, que me parecieron correctos, y me
dijo que la historia quedaba con suficientes cabos sueltos como para darle una
continuidad.
Surgió así la idea de convertir esa novela
en la primera de una trilogía que siguió con la segunda parte; Comida para serpientes, que
terminé de escribir en el invierno de 2013, y después me puse a trabajar en la
tercera parte, que terminé de escribir en el otoño de 2014, y que titulé El exilio del buitre.
Mi amigo y hermano del corazón, Javier
Valdivia, el crítico más inútil de todos mis escritos porque siempre le parece
que todo está genial, me alentó a publicar las tres, algo que es muy difícil en
ese país donde la gente que lee libros es una minoría que consume best-sellers.
Surgió así, después de muchas enmiendas de
los textos, la idea de publicar las novelas en Amazon, luego de la solemne
promesa de algunos amigos, no todos, de que las comprarían.
Mis amigos Elizabeth Veloz y Juan Sánchez,
excelentes diseñadores y personas muy queridas, se encargaron del diseño de
portada y del texto, y bajo la asesoría de Juan, he colocado las novelas en
Amazon, donde están a disposición de todos.
Comparto esta noticia con los amigos
porque escribir, terminar una novela y luego publicarla, solamente eso, es una
alegría que merece ser compartida.
Otras personas que me prestaron sus
nombres para personajes de la historia son Alfredo Capellán, un
apreciado profesor de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra,
Itania María, una morena dominicana preciosa y excelente amiga, los periodistas
Edith Febles y Marino Zapete y Javier Valdivia.
Debo reconocer muy especialmente a la
también ávida lectora y gran amiga Annet Cárdenas, que me alentó a continuar
con las historias y publicarlas en Amazon.
Otras personas que han colaborado en este
proceso, en la filmación de un video de apoyo que estará editado en estos días
son, Mitri Jiménez, Marvin del Cid, Oscar Vásquez, Maripili Menéndez, Elaine
Velázquez, Daniel López y el caricaturista Ramón Sandoval. A todos, muchas gracias por
su invalorable ayuda.



No hay comentarios:
Publicar un comentario